Poesía ~

  • Bien, el motivo de este hilo es para que compartamos todos los poemas que más nos gusten de nuestros autores favoritos, Ojo : No es para postear poemas personales escritos por los usuarios, no, es para colocar aqui todos aquellos poemas que nos hacen estremecer, que nos encantan, de autores reconocidos en el mundo de la literatura .


    Una buena iniciativa en mi opinión para los amantes de la poesía <3


    This is my fight song
    Take back my life song
    Prove I'm alright song
    My power's turned on
    Starting right now I'll be strong
    I'll play my fight song
    And I don't really care if nobody else believes
    Cause I've still got a lot of fight left in me

  • ¡No me puedo creer que nadie haya dejado una poesía aquí! Vamos a darle vidilla. :P


    Rima XXII - Bécquer.

    ¿Cómo vive esa rosa que has prendido

    junto a tu corazón?

    Nunca hasta ahora contemplé en el mundo

    junto al volcán la flor.

  • CII


    Más fuerte es hoy mi amor, y no más débil,

    aunque haya cambiado en apariencia;

    amor es mercancía si el amante

    pregona en todas partes cuánto vale.


    Cuando el nuestro era joven yo cantaba,

    celebrado en mis aires sus primicias

    igual que en los albores del estío

    canta Filomela, y calla luego,


    mas no porque el estío no sea grato

    como cuando entonaba himnos nocturnos

    sino porque esa música salvaje,

    cual placer repetido, cansaría.


    Como ella, a veces enmudezco,

    pues no quiero aburrirte con mi canto.


    William Shakespeare

  • Mañana no viviré - Vicente Aleixdandre

    Así besándote despacio ahogo un pájaro,
    ciego olvido sin dientes que no me ama,
    casi humo en silencio que pronto es lágrima
    cuando tú como lago quieto tendida estás sin día.

    Así besándote tu humedad no es pensamiento,
    no alta montaña o carne,
    porque nunca al borde del precipicio cuesta más el abrazo.

    Así te tengo casi filo,
    riesgo amoroso, botón, equilibrio,
    te tengo entre el cielo y el fondo
    al borde como ser o al borde amada.

    Tus alas como brazos,
    amorosa insistencia en este aire que es mío,
    casi mejillas crean o plumón o arribada,
    batiendo mientas me olvido de los dientes bajo tus labios.

    No me esperéis mañana -olvido, olvido-;
    no, sol, no me esperéis cuando la forma asciende al negro día creciente;
    panteras ignoradas -un cadáver o un beso-,
    solo sonido extinto o sombra, el día me encuentra.

  • Silecio, Octavio Paz


    Así como del fondo de la música

    brota una nota

    Que mientras vibra crece y se adelgaza

    Hasta que en otra música enmudece,

    brota del fondo del silencio,

    otro silencio, aguda torre, espada,

    y sube y crece y nos suspende

    y mientras sube caen

    recuerdos, esperanzas,

    las pequeñas mentiras y las grandes,

    y queremos gritar y en la garganta

    se desvanece el grito:

    desembocamos al silencio

    en donde los silencios enmudecen.



  • En catre de esmeraldas nace altiva

    la bella rosa, vanidad de Flora,

    y cuanto en perlas le bebió a la aurora

    cobra en rubís del sol la luz activa.


    De nacarado incendio es llama viva,

    que al prado ilustra en fe de que la adora;

    la luz la enciende, el sol sus hojas dora

    con bello nácar de que al fin la priva.


    Rosas, escarmentad: no presurosas

    anheléis a este ardor; que si autoriza,

    aniquila también el sol ¡oh rosas!


    Naced y lucid lentas; no en la prisa

    os consumáis, floridas mariposas,

    que es anhelar arder, buscar ceniza.


    Juan Bautista Aguirre

    "A una rosa" (Soneto 1)

  • «Tus manos son mi caricia [...]

    si te quiero es porque eres,

    mi amor mi cómplice y todo,

    y en la calle codo a codo,

    somos mucho más que dos. [...]


    Te quiero por tu mirada,

    que mira y siembra futuro,

    tu boca que es tuya y mía,

    tu boca no se equivoca.

    te quiero porque tu boca,

    sabe gritar rebeldía[...]


    Y porque somos pareja,

    que sabe que no está sola,

    te quiero en mi paraíso[...]


    Te quiero - Mario Benedetti

  • A solas

    Ismael Enrique Arciniegas

    ¿Quieres que hablemos?... Está bien... empieza:
    Habla a mi corazón como otros días...
    ¡Pero no!... ¿qué dirías?
    ¿Qué podrías decir a mi tristeza?
    No intentes disculparte... ¡todo es vano!
    Ya murieron las rosas en el huerto;
    el campo verde lo secó el verano,
    y mi fe en ti, como mi amor, ha muerto.

    Amor arrepentido,
    ave que quieres regresar al nido
    al través de la escarcha y las neblinas;
    amor que vienes aterido y yerto,
    ¡donde fuiste feliz... ya todo ha muerto!
    ¡No vuelvas... Todo lo hallarás en ruinas!

    ¿A qué has venido? ¿Para qué volviste?
    ¿Qué buscas?... ¡Nadie habrá de responderte!
    Está sola mi alma, y estoy triste,
    inmensamente triste hasta la muerte.
    Todas las ilusiones que te amaron,
    las que quisieron compartir tu suerte,
    mucho tiempo en la sombra te esperaron,
    y se fueron... ¡cansadas de no verte!

    Cuando por vez primera
    en mi camino te encontré, reía
    en los campos la alegre primavera...
    toda esa luz, aromas y armonía.

    Hoy... ¡todo cuán distinto! Paso a paso
    y solo voy por la desierta vía.
    Nave sin rumbo entre revueltas olas
    pensando en las tristezas del ocaso,
    y en las tristezas de las almas solas.

    En torno la mirada no columbra
    sino aspereza y páramos sombríos;
    los nidos en la nieve están vacíos,
    y la estrella que amamos ya no alumbra
    el azul de tus sueños y los míos.

    Partiste para ignota lontananza
    cuando empezaba a descender la sombra.
    ...¿Recuerdas? Te imploraba mi esperanza,
    ¡pero ya mi esperanza no te nombra!

    ¡No ha de nombrarte!...¿para qué?... Vacía
    está el ara, y la historia yace trunca.
    ¡Ya para que esperar que irradie el día!
    ¡Ya para que decirnos: Todavía!
    Si una voz grita en nuestras almas: ¡Nunca!

    Dices que eres la misma; que en tu pecho
    la dulce llama de otros tiempos arde;
    que el nido del amor no esta desecho,
    que para amarnos otra vez, no es tarde.

    ¡Te engañas!... ¡No lo creas!... Ya la duda
    echó en mi corazón fuertes raíces.
    Ya la fe de otros años no me escuda...
    Quedó de sueños mi ilusión desnuda,
    ¡y no puedo creer lo que me dices!

    ¡No lo puedo creer!... Mi fe burlada,
    mi fe en tu amor perdida,
    es ansia de una nave destrozada,
    ¡ancla en el fondo de la mar caída!

    Anhelos de un amor, castos risueños,
    ya nunca volveréis... Se van... ¡Se esconden!
    ¿Los llamas?... ¡Es inútil!... No responden...
    ¡Ya los cubre el sudario de mis sueños!

    Hace tiempo se fue la primavera...
    ¡Llegó el invierno, fúnebre y sombrío!
    Ave fue nuestro amor, ave viajera,
    ¡y las aves se van cuando hace frío!


    Vi Veniversum Vivus Vici

  • Sublime y pura y misteriosa estrella,

    que, mi alma iluminando, resplandeces,

    y del gozo eternal el bien me ofreces

    con el dulce fulgor de tu luz bella:

    tú, que mi llanto ves y mi querella,

    ¿por qué al dolor que te mostré, ensordeces?

    ¿Por qué en tu viva llama te oscureces,

    cuando mi ardiente afán se fija en ella?

    Deja ¡oh mi bien! que tu esplendor divino

    torne a mi seno la perdida calma,

    rompiendo el lazo a mi cruel destino.

    Ciñe á mi frente de tu amor la palma:

    que en tu luz y en tu aliento peregrino

    su inextinguible sed aplaque el alma!


    José Amador de los Ríos

    "A una estrella"

  • Jaime Gil de Biedma
    No volveré a ser joven.

    Que la vida iba en serio
    uno lo empieza a comprender más tarde
    -como todos los jóvenes, yo vine
    a llevarme la vida por delante.

    Dejar huella quería
    y marcharme entre aplausos
    -envejecer, morir, eran tan solo
    las dimensiones del teatro.

    Pero ha pasado el tiempo
    y la verdad desagradable asoma:
    envejecer, morir,
    es el único argumento de la obra.

  • Cortina de los pilares

    es la enredadera verde.

    ¡Cuál se amontonan pesares

    cuando la ilusión se pierde!


    ¿Ya olvidaste la canción

    que decía penas hondas?

    De un violín el grato son

    se oía bajo las frondas.


    Suspendida del alar

    lucía mata de flores.

    ¿Ya olvidaste aquel cantar,

    cantar de viejos amores?


    De noche en el corredor

    te hablaba siempre en voz baja.

    ¡Cómo murió nuestro amor!

    ¡Qué triste la noche baja!


    Por el patio van las hojas...

    en sombras está el salón...

    ¡Qué tristes son las congojas

    de un herido corazón!


    Ismael Enrique Arciniegas

    "En el silencio"

  • Ayer te besé en los labios.

    Te besé en los labios. Densos,

    rojos. Fue un beso tan corto,

    que duró más que un relámpago,

    que un milagro, más. El tiempo

    después de dártelo

    no lo quise para nada ya,

    para nada

    lo había querido antes.

    Se empezó, se acabó en él.


    Hoy estoy besando un beso;

    estoy solo con mis labios.

    Los pongo

    no en tu boca, no, ya no…

    -¿Adónde se me ha escapado?-.

    Los pongo

    en el beso que te di

    ayer, en las bocas juntas

    del beso que se besaron.

    Y dura este beso más

    que el silencio, que la luz.

    Porque ya no es una carne

    ni una boca lo que beso,

    que se escapa, que me huye.

    No.

    Te estoy besando más lejos.


    Ayer te besé en los labios - Pedro Salinas

  • "No cambies nunca"
    te dije una vez
    y lo he pensado miles.

    No pierdas esa serenidad
    regada de lágrimas secretas,
    ese placer por tu placer,
    esa sonrisa tendida a los demás
    como una mano.

    No permitas que la vida te haga otra,
    menos atenta a los atardeceres,
    contable de favores,
    coleccionista de migas,
    madrugadora para nada.

    Que pase el tiempo pero no tus ganas.
    Que nada te frene las caderas,
    que sigas queriendo como quieres querer,
    con esa plenitud de luna en celo,
    con la furia feliz de las mareas.

    Que los años te acaricien como yo,
    torpes y enamorados,
    que nada ni nadie te convenza
    de que vivir de verdad
    es vivir equivocada.

    No vendas ese coraje sin puñales,
    ese paso de baile con tu sangre,
    esa magia de mujer hecha de estrellas,
    ese cariño cotidiano por los tuyos
    que va pariendo eternidades.

    No dejes de mover el mundo
    como mueves las manos cuando hablas.

    Sigue tejiendo a golpe de pestaña,
    esa tela que me atrapa sin arañas.

    "No cambies nunca"
    te dije una vez
    y lo he pensado miles.

    Cuando te espío dormida,
    cuando te miro
    porque no me miras,
    cuando te admiro
    aunque no lo diga.

    No cambies nunca,
    que a mí
    ya me has cambiado
    para bien
    y para siempre.

    Te invito
    a que te quedes
    a comprobarlo.

    Celebro
    que te quedes
    a celebrarlo.



    22 - Carlos Salem