Circo humano

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  • Circo humano

    Circo Humano:

    Introducción; Aplausos, gritos y música… es hora de que comience el espectáculo. El público enloquece, de inmediato se puede observar el instinto que devora, como una ráfaga ardiente, a los ojos inhumanos que observan como en un trance… “¡Sean Bienvenidos todos! ¡Disfruten viendo los actos que estas inútiles criaturas han preparado para ustedes! ¡Por favor, recuerden que son libres de decidir el destino que le espera a aquel que no cumpla sus expectativas!” Grita una chillante voz, que se esparce y hace un breve eco en el lugar.

    Sobre el escenario, una chica… nada más y nada menos que una humana, de complexión pequeña, aparece; vestida con un traje tipo arlequín, pero ajustado de tal forma en que su cuerpo se acomode para realizar las acrobacias necesarias, su cara, perfectamente perfilada; permanece sin expresión alguna…
    ¿Y desde cuando era que los seres humanos servían única y exclusivamente para entretener a este aristocrático mundo de monstruos?

    Capitulo 1

    Se llamaba Esfena… o bien, así le decían debido al enigmático color de sus ojos; como la piedra: esfena. No sabía cómo se llamaba, y pensándolo bien ¿Alguna vez había tenido un nombre? Por supuesto su madre debió haber pensando en algo cuando nació… probablemente. Solo si tuvo tiempo de pensar antes de que la arrebataran de sus brazos y la vendieran al circo.

    Un nombre… es algo distintivo… algo que te individualiza. Pero en esta sociedad, los seres humanos no tenían identidad propia; eran simple mercancía.

    Esfena miro a sus compañeros de carpa… se llevaban bastante bien. Muchos habían crecido juntos o simplemente habían nacido ahí. Eran como una gran familia… después de todos estos años de injusticia y represión; los humanos aún no habían perdido aquella curiosa necesidad de afiliación, y de pertenecer.

    La chica bajo la mirada… Que lastima que pronto dejarían de ser esa “familia” que tanto adoraba. A pesar de todos sus esfuerzos, era un hecho bien sabido que al circo le estaba yendo mal. Tan mal, que si no pasaba algo realmente milagroso, todos terminarían vendidos al mejor postor.

    “Los milagros no existen” murmuro mientras cepillaba su negra y rizada cabellera, con un detallado cepillo de plata, que sus compañeros de carpa le habían regalado hace tiempo. Probablemente aquel era el único objeto que simbolizaba algo en su vida; la familia, que era inevitable que perdiera otra vez.

    “Esfena, sigues después de Ocre” dijo una voz a sus espaldas.

    “Lo sé”

    Ocre era el nombre de una niña de 14 años… que tenía profundas cicatrices por todo su cuerpo. Se las había hecho su dueño anterior. Oh, no se confundan, ella no había hecho nada malo; era de las personas más dóciles que se puede conocer. Su dueño anterior simplemente lo hizo como una forma de “marcar como suyos” a todos los esclavos que poseía, y como en su pálida piel las cicatrices habían quedado de un tono muy parecido al ocre… no es tan difícil imaginar porque la llamaron así después de eso. Parte irrefutable del sarcasmo y la crueldad de los nuevos reyes del mundo.

    Los humanos, no eran muy diferentes al ganado, todos tenían obligadamente una marca; algunos más grande que otros. Esfena también la tenía… una profunda “V” detrás de su hombro derecho. “V” de Vincent; el dueño del circo.

    Gracias TuSombra
    En la lucha entre el arroyo y la roca, siempre triunfa el arroyo...
    no porque sea mas fuerte, si no porque persevera.
  • Capitulo 2:

    No siempre fue así… pero ya no había marcha atrás.

    Simplemente era la eterna lucha entre presa y depredador. La diferencia en esta ocasión… era que la humanidad mucho tiempo estuvo acostumbrada a ser la raza depredadora… y ahora era sometida.

    ¿Y como habían aparecido los monstruos? Bueno… “aparecido” no. Siempre habían estado… conviviendo de forma indirecta, ocultos, pero en un mismo mundo. De la misma forma en que los humanos siempre habían estado ocultos para ellos.

    No es tan difícil de asimilar. En ambas dimensiones siempre hubo choques… lo que se conocía comúnmente como “evento paranormal”… pero; un día que parecía como cualquier otro… paso algo… y todo se fusiono.

    Por supuesto que los humanos intentaron pelear con todo lo que tenían, pero debido a la inmensa diferencia de poderes, aquella “oposición” no duró mucho… ya hacía bastante de eso… y nadie más, desde entonces, había intentado resistirse a las nuevas reglas que regían al mundo.

    “No olvides cubrirte los ojos” susurro una voz detrás de Esfena, lo que provoco que se incorporara rápidamente, dejando así; a sus pensamientos ahogarse solos.

    “No necesitas recordármelo todo el tiempo” respondió Esfena, en un tono un tanto molesto, mientras tomaba una gruesa cinta oscura, y se la amarraba en automático; de tal forma en que sus ojos quedasen completamente tapados.

    “Solo, no lo olvides”

    Esfena no se molesto en contestarle esta vez, el pequeño duende era bastante molesto y persistente; y ella no tenía la paciencia. Si dejaba que sus emociones se apoderasen de ella, no solo sufriría ella las consecuencias de sus actos; también lo harían sus compañeros de carpa. Solo por eso… había aprendido a moldear su carácter a lo largo de estos años.

    No había sido fácil. Su carácter y espíritu eran tan fuertes, que domarlos había requerido vivir tragedia tras tragedia; para poder adquirir un poco de experiencia en el asunto. En veces; cuando estaba a punto de estallar… se imaginaba a una bestia queriendo salir de su pecho y apoderarse de ella para poder tomar cartas en el asunto. Que lastima que esta bestia viviera en un cuerpo tan débil.

    ‘Supongo que por algo dicen que nosotros llevamos la fuerza dentro… únicamente dentro’ pensó mientras se preparaba para salir a entretener a la multitud.

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    Saltó sobre el aire; hasta un artefacto circular que se comenzaba a elevar lentamente; hasta alcanzar una altura pronunciada.

    La música la envolvía en forma sublime; encargándose de marcar y guiar cada uno de sus movimientos. Mientras la música y el tiempo trabajasen juntos; ella no necesitaba sus ojos para realizar aquellas mortales acrobacias. Era su propio baile con la muerte.

    Después de todo, no resultaría entretenido para los monstruos si aquello no representase un verdadero peligro contra su vida.

    Un giro aquí, flexión allá, caer en un pie y saltar otra vez. Una de las tantas secuencias que había tenido que aprender para sobrevivir.

    ‘Si no hay acto, no hay comida.’ Aquella era la regla número uno del pequeño duende llamado Vincent. Y no terminaba ahí… el “acto” solo podía considerarse como tal, si quedaba exactamente como él lo había planteado, de otra forma era basura… y no había comida.

    Esfena dio un último giro. Solo necesitaba llegar a la tercera cuerda y el acto habría terminado.

    Saltó de nuevo… y en ese momento; la música cesó. Solo se escuchaban los gritos de la multitud. Alguien había desconectado el cable. Rayos.

    Intentó concluir de la mejor manera que pudo, pero debido a su desconcierto, choco con un obstáculo que la arrojó hacia lo desconocido.

    Se apoyo con una mano torciéndosela en el acto. Era imposible, si no se quitaba la cinta; terminaría afrontando un destino letal contra alguno de los obstáculos puestos en escena por Vincent. No los conocía todos; solo aquellos que intervenían linealmente en su acto. Los demás eran una simple ilusión al público… pero funcionaban.

    Mientras la mano de apoyo continuaba cediendo; giró y se arranco la cinta rápidamente con la otra; tendría que improvisar.
    Arrojó la cinta y levantó la mirada.

    El público enmudeció.

    Se quedo perpleja… todos la miraban con cara de asombro… y terror.

    Sin más; el espacio se llenó de desconcertantes bullicios;

    “¡Son esos ojos!”

    “Pero… todos ellos se supone que estaban muertos…”

    “¡Aniquílenla!”

    Y el escenario se oscureció.

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    *~Nota: Gracias por leerme :) ...La verdad; es la primera vez que me atrevo a escribir una historia en capítulos; generalmente mi experiencia solo era en concursos de cuentos X( … Sus comentarios me inspiran :) …Es una historia nueva e improvisada que se me va ocurriendo en mis pequeños ratos de inspiración; así que les pido un poquito de paciencia. Y quedó sorprendida… son mas visitas de las que esperaba :D
    Linda noche Zeref y Kurio ~~~

    Gracias TuSombra
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  • Capitulo 3:

    ¡No lo entendía! ¡Y nada parecía tener sentido! Un día era tratada como un simple mono de circo… y al otro día era prisionera de estado ¿Pero qué demonios era lo q había hecho mal? Se preguntaba Esfena mientras su mente daba mil vueltas sin encontrar respuesta…

    Su garganta estaba completamente seca; a tal punto en que siquiera tragar saliva ya representaba una tremenda dificultad. No había dormido en tres días… y debía tener una apariencia horrible y andrajosa… seguramente.

    Apenas habían pasado tres días y dos noches… pero parecía una eternidad. ‘Cuando la pasas mal… el tiempo siempre pasa más lento…’ pensó, mientras se dibujaba en sus labios una pequeña sonrisa de resignación pura.

    Ni siquiera sabía en donde estaba. En cuanto la habían capturado le habían vendado de nuevo los ojos y después de esposarla y transportarla hacia algún lugar por un largo rato, la habían aventado con brusquedad; a lo que se imaginaba, era una celda.

    De algo estaba segura; no era cualquier celda, debía estar bastante oculta… probablemente hacia abajo. No se escuchaban autos, ni aviones… ni nada. El único sonido que la acompañaba era el de la gotita que caía cada tres segundos, a humedecer aún más el espacio.

    Y para colmo de colmos, se había torcido el pie cuando la habían aventado ahí; cual saco de papas. Las primeras horas le había dolido horrores pero ahora, ya no lo sentía… como si en lugar de un pie; tuviera un bulto pesado. Quien sabe que era peor… pero por lo menos así ya no dolía.

    ¿La aniquilarían o la torturarían? ¿Habría ofendido a alguna personalidad importante durante el acto?

    Las normas sociales que regían a los monstruos eran tan pero taaan absurdas… que probablemente lo había hecho, sin darse cuenta; y aquello le había costado nada más y nada menos que: su libertad.

    “Estupendo” Dijo para sí. Mientras suspiraba hondamente. “De todas formas… no es como si realmente me quitaran la libertad… para empezar ¿Qué humano es libre en esta sociedad loca?”

    Se daba cuenta, que se sentía mejor mientras hablaba… era el desahogo perfecto, tan perfecto; porque como nadie la escuchaba podría explotar a sus anchas. “La verdad es que… me importa poco… ¡Hagan lo que quieran estúpidos monstruos! ¡De todas formas ya no me pueden quitar nada! ¿Ellos piensan que me están quitando la libertad? ¡Déjenme decirles que para empezar nunca me he sentido libre! ¿Piensan que dándome de comer y beber solo una vez al día me desesperare? ¡Escuchen! ¡He pasado casi una semana y media con menos! ¡Prívenme de todo de una vez! …Verán que aguanto más de lo que creen…”

    “Por supuesto, que la falta de energía y vitalidad no parece ser problema tuyo. Pero baja la voz que es molesto” Dijo una profunda voz, no muy lejos de donde ella estaba.

    Se quedo perpleja. Había estado casi 100% segura de que estaba sola… y ahora con todo lo que había dicho en presencia de… probablemente un guardia… Si las circunstancias en las que estaba eran difíciles. De ahora en adelante; serían mucho más duras, si no es que imposibles de sobrellevar.

    “¿Quién eres?” Pregunto después de unos segundos Esfena.

    “No necesitas saberlo ahora.” Contesto con frivolidad; la profunda y majestuosa voz.

    “… ¿Qué no necesito saberlo ahora? ¿Entonces cuando? ¿Creen que los humanos aguantamos tanto como ustedes? ¿Me piensas privar de respuestas aún en mis condiciones? ¡Contesta!” Gritó ella, mientras con fuerza; jalaba las cadenas que rodeaban sus muñecas y la mantenían con la espalda completamente pegada hacia la pared. Con movimiento casi nulo.

    “Es por eso que son unas criaturas tan inútiles… ¿Qué no se jactaba la señorita resistente hace unos minutos de que podía aguantar más? Patético.” Dijo la misteriosa voz, mientras parecía como si se fuera alejando.

    Ese idiota… no le había contestado una sola de sus preguntas, se había burlado de ella, y la había insultado. Y ahora; gracias a que ella se había dejado llevar por sus sentimientos y le había hablado con el peor tono y de la peor forma; seguramente se había ganado su sentencia de muerte. Bien Esfena... bien.

    De la nada se escucho el crujir de otra puerta no muy lejos; mientras en el espacio se escuchaban pasos torpes avanzando.

    “Pero bueno señorita Esfena, a usted parece que la suerte no quiere abandonarla; felicidades… la renombrada familia de el lirio dorado a puesto los ojos sobre usted, y la ha comprado por una considerable suma… y gracias a usted; el circo ya no tiene porque cerrar.”

    Murmuro entre risitas, en alguna parte del espacio, la chillona voz del duende Vincent.

    Gracias TuSombra
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  • Capitulo 4:
    El lirio dorado… en sí, se trataba de una familia de monstruos… aunque, a decir verdad,… eran mejor conocidos como un clan; el clan más poderoso de todos, la cabecilla de la nobleza en la sociedad de monstruos; involucrados tanto política como económicamente hasta el fondo de todas las cosas, se rumoraba que no carecían de conexiones con absolutamente nadie. Y también que tenían acceso a las facilidades proporcionadas por grupos legales, como también; por organizaciones ilegales.

    Tenían fama de ser un grupo que actuaba en forma hostil, pero diplomáticamente. Seres que no daban explicación alguna de sus actos; y aunque se tratase de humillar o tomar represalias con cualquiera; el resto de los monstruos siempre les aplaudiría (aún tratándose de el acto más inhumano… claro que, no es que fueran humanos para empezar).

    El que osara ir en contra de ellos… iba en contra del mundo… el que estuviera bajo su protección; tenía la protección del mundo… y el que fuera su aliado… tenía al mundo a su merced.

    Pertenecían a una clase de monstruos… única. Podían cambiar de forma en lo que les pareciera… aunque su forma original era la de un dragón. Y todos los miembros del lirio dorado tenían (haciéndole honor al nombre familiar), un majestuoso y elegante lirio plasmado en el pecho. La marca familiar y de gran simbología. Una preciosidad que era tanto admirada, como temida.

    Se decía que dicho clan, había tenido muchísimo que ver en que ambas dimensiones de fusionasen hace tiempo… aunque claro; aquello era solo un rumor.

    El 30% de los distritos (la forma en que ahora se divida el mundo), eran controlados por el futuro líder del clan del lirio dorado. Quien también era, el que peor fama tenía de todos ellos.

    Su nombre era Serguel; mejor conocido por su desprecio y frivolidad con respecto a toda la raza humana. Del tipo que prefiere aniquilar por sí mismo a sus enemigos, que enviar a algún subordinado.

    Se decía que era uno de los 3 seres más poderosos que habitaban el mundo, y de los tres… el más cruel de todos.

    Ese individuo… era quien había pagado por Esfena una suma bastante alta… y porsupuesto que era de extrañarse; no la exorvitante suma, mas bien, el producto adquirido.

    Si Esfena analizaba fríamente los acontecimientos… sinlugar a dudas; ella era el producto; y al mismo tiempo era humana… y aquel individuo gritaba con sus actos; aborrecer (si no es que despreciar) a los humanos… sin distinción ¡No tenía sentido que la hubiera comprado! ¡Era absurdo!

    ¿Sería algún tipo de sacrificio? ¿Había ofendido a algún miembro importante de tan renombrada familia? ¿La había comprado para así, poder asesinarla personalmente?

    Un escalofrío recorrió toda su columna, lenta y profundamente; como arañando sus huesos.

    Por otro lado… ¿Por qué tomarse la molestia de comprarla, para después matarla? Después de todo, si Serguel del Lirio Dorado, le hubiera pedido (aunque fuese por medio de algún sirviente) a Vincent que le obsequiase a Esfena; con la actitud tan pero taaan lame-botas, que el duende siempre había tenido; habría dado un simple “sí”, sin darle muchas vueltas al asunto.

    Así que, dejando el miedo de un lado… y razonando… lo que su destino anunciaba no era una muerte segura… aún.

    Esfena miro por la ventanilla… era la primera vez que viajaba en un avión… y también, la primera vez que alguien se encargaba de atenderla. Bueno… después de todo, era la nueva mascota de una enorme celebridad.

    Probablemente ella era el único pasajero sin una maleta que transportar… sin embargo, a ella le parecía de lo más normal; nunca había sido dueña de nada, ni siquiera de sí misma.

    Desde arriba… el mundo era algo muy parecido a una maqueta… sin movimiento.

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    Sus ojos que poseían la misma tonalidad y misticismo que un zafiro, se dirigían, casi en forma inerte, hacia los jardines; que el enorme ventanal a su derecha, permitía contemplar. Su mirada era fría; fría y pasmada. Cualquiera podía notar que sus pensamientos no estaban rondando en la hermosura de los jardines y mucho menos; sus ojos estaban viendo realmente.

    “Serguel… ¿Qué piensas hacer cuando llegue la humana? ¿Matarla?” Preguntó una envejecida voz al fondo de la oficina.

    Serguel fijo la mirada en su padre. No tenía aún formulada una respuesta… “Tú sabes más que nadie, que mi opinión no tiene relevancia en este asunto… padre.” contesto por fin.

    “Yo lo sé, pero te conozco… lo suficiente como para saber, que de no ser por mí; así sería como actuarías” afirmó el líder del clan del Lirio Dorado y padre de Serguel.

    “No actuare, hasta que ella me diga cómo actuar…”

    “¿Ella? …Ah… Te refieres a nuestro oráculo, nuestra señora de las profecías... excelente decreto; cada vez me siento más en paz con la decisión que he tomado, de dejarte a ti a cargo de la familia…”

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    Nota: Espero que les este gustando :) … A mí me emociona mucho escribir… gracias por tomarse el tiempo de leerme, bonita semana!

    Gracias TuSombra
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  • Capitulo 5:


    “No debes salir de la habitación que se te asignara como propia, a menos que se te indique lo contrario.”

    “No debes permitir que nadie te vea, hasta que sea anunciada formalmente, tu presencia en esta residencia.”

    “Deberás dirigirte a los amos y señores de esta propiedad; formalmente, si se trata de el señor Serguel, el titulo con el que te dirigirás a él será: Lord Serguel del Lirio Dorado, cualquier otra forma; será considerada como ofensa mayor y habrá represalias”

    “En caso de que esta residencia reciba invitados, y se requiera tu presencia (lo cual puedes con toda seguridad considerar como; poco probable), se te indicara como dirigirte a ellos.”

    “Cuando se requiera tu presencia por alguna figura mayor del Lirio Dorado; aquello quiere decir –de inmediato- , por lo que deberás estar presentable, en todo momento y en todo lugar.”

    “No tienes derecho a requerir la presencia de ningún miembro del Lirio Dorado; pero cualquiera de ellos, puede requerir la tuya, siempre que lo deseé”

    “En caso de que sientas alguna inconformidad o se genere algún problema, deberás comunicarlo directamente con la mucama personal que se te asignara: ella se lo comunicara al encargado de la tercer ala de la residencia (que soy yo), y entonces veré si es apropiado comunicar ese hecho, y de otro modo, será ignorado. Se busca jamás incomodar a ningún miembro de la familia, y al ser Lord Serguel del Lirio Dorado la cabecilla de este lugar; se busca en particular no importunarlo a él con asuntos menores. ”

    “Por último; se manejaran horarios en los que debes; comer; asearte; dormir; despertar etc. Tú no puedes romper con esos horarios; los únicos que pueden, reitero; son los miembros de la familia. Con esto dicho y hecho… me retiro” dijo un delgado monstruo; que poseía ojos amarillentos y un prometedor parecido entre un humanoide y una anguila grisácea.

    En conclusión. Esta era una nueva jaula; que en vez de parecer una carpa… estaba bastante bien arreglada. Demasiado lujosa para su gusto... y hasta un poco incomoda; pues siempre le habían agradado más las cosas sencillas.

    Y bueno… estaba siendo tratada peor que un perro. Ni siquiera su “amo”, se había dignado a recibirla personalmente. Simplemente se había tomado un par de minutos en dictarle las reglas, que regirían su vida de ahora en adelante, al hombre anguila y nada más.

    ¡Qué fácil debía ser para el privarla de aún más derechos por el simple hecho de haberla comprado! Bastardo…

    Esfena, había nacido bajo este sistema oprímete, por lo que conocía sus derechos de Pi a Pa. Sin embargo, hasta en el circo había tenido más… autonomías…
    Ninguno de ellos podía salir de la carpa; pero cuando el duende Vincent no estaba, de todas formas lo hacían… y si estaba; mientras no hubiera función, podían deambular por TODA la carpa… y era bastante amplia.

    Podían comer cuando les diera hambre, dormir cuando les diera sueño…. Y despertarse cuando les apeteciera; debido a que todas las funciones eran en la noche.

    Así que a esos se refieren cuando dicen "Nadie valora lo que tiene, hasta que lo ve perdido"

    Por todos lados se le había repetido constantemente que el hecho de que ser la primera humana comprada por el clan del Lirio Dorado… representaba el mayor honor… ¡Qué va! ¡Simplemente estaban añadiendo a uno más a su colección se seres!

    Porque, era bien conocido que la noble familia… tenía una inmensa colección de especímenes vivos (de la cual se sentían orgullosos), compraban al que mejor les pareciera como único representante de cada raza… y de vez en cuando exhibían su colección completa a sus invitados… y ahora ella era parte de esa colección.

    Su propósito de vida… había pasado de arriesgar su vida, a ser exhibida como una criatura de colección… de la misma forma en que alguien presume su colección de rifles o de autos.

    “Humana Esfena, su presencia es requerida por Lord Serguel del Lirio Dorado, debido al hecho de que no tiene mucho que se ha instalado en su alcoba, solo por esta ocasión se le permite ir poco presentable ante nuestro señor” Se escucho una voz femenina del otro lado de la puerta.

    Ah… era verdad… aún llevaba puesto el uniforme de los prisioneros… el de rayitas que siempre muestran en los programas de Tv; blanco y negro. En el aeropuerto para no causar mucho alboroto y al mismo tiempo apresurar el viaje, le habían comprado un largo abrigo y unos botines… pero debajo de eso; el trajecito había estado con ella y viajado con ella también.

    Se apresuro a colocarse el abrigo de nuevo y a ponerse los botines… de todas formas, no tenía nada más que ponerse ¿Y se supone que era el deber del dueño de la mascota estar al pendiente de ella no? Además, no era como si ella tuviera dinero… nunca lo había tenido.

    Abrió la puerta suavemente, para encontrarse con un hada. Eran mucho más grandes de lo que parecían, en Tv, y también muchísimo más; de lo que las habían dibujado en cuentos de antaño.

    Le llegaba un poco más debajo de busto… muy parecida a la estatura del duende Vincent; y aunque sus facciones eran bastante finas; su expresión no se parecía en nada a la de Campanita.

    “Sígueme” dijo el hada; y comenzó a avanzar como si jamás hubiese esperado una respuesta de Esfena, quien no hizo más que obedecer.

    Pasaron por largos pasillos, llenos de cuadros… por salas… subieron y bajaron escaleras; todo se veía bastante ostentoso… y elegante; pero al paso al que avanzaban, no daba tiempo de detallar nada…

    Rara vez se cruzaron con alguien más, pero en cuanto lo hacían… miraban horrorizados a Esfena… sin despegar la vista de sus ojos.

    Pronto apareció una enorme puerta frente a ellas. Tenía un color muy parecido a la plata; y salían un par de dragones que parecían pelear el uno contra el otro, en la imagen, poseyendo cierta dimensión para darle mayor impacto a la escena… probablemente estaban hechos de mármol. Alrededor, como enmarcando la puerta, y de una forma muy sutil… había unas letras color plata, que contrastaban un poco, adentrándose sobre la superficie impecablemente lisa.

    “Adelante” dijo una profunda voz… una voz que Esfena ya había escuchado con anterioridad… y no hacia mucho de eso.


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    Nota: Espero que les este gustando :) …Hoy desperté inspirada así que decidí postear el siguiente capítulo :D! Aunque no siempre será así u.u… recuerden que voy escribiendo conforme me voy inspirando… y ni yo misma se como vaya a acabar esto… tengo algunas ideas! Y un pequeño borrador mental de cómo van a interactuar los personajes; pero nada es absoluto xD! Cualquier sugerencia, critica, comentario u observación… pueden dejármelo aquí o por privado y estaré feliz de leerlos, puesto que todo lo que me compartan, me nutre muchísimo.

    Elfen: muchas gracias por leerme y por los comentarios :D! Aunque no lo creas… nos ayuda mucho a inspirarnos a los que escribimos… cuando nos comentan :)

    Zunde: las veces que hemos platicado, me haz comentado que leer no te encanta… y el hecho de que me estés leyendo.. de verdad le halaga muchísimo, espero no romper con tus expectativas :D!

    Mat: Gracias por estar ahí para leer y opinar cada uno de los caps antes de que los suba D:

    Reimuz: No sabía que me estabas leyendo también, me agrada mucho :D Y espero poder seguir despertando intereses.

    Bonito Martes a todos :D!

    Gracias TuSombra
    En la lucha entre el arroyo y la roca, siempre triunfa el arroyo...
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  • Capitulo 6:


    Le había dedicado casi dos noches enteras, y aún no conseguía formular una respuesta satisfactoria.

    Desde aquella vez; en el circo… desde que sus ojos habían sido revelados ante el mundo y ante él. No había podido sacar de su mente aquel color… el color Esfena. Como una pesadilla o un mal presentimiento. Como si fuera a suceder algo grande… que provendría de algo pequeño…

    Como si un simple color… lograra provocar la sensación de su sangre que recorre rápidamente sus venas; mientras hierve… sensación que otros miembros de su familia, que también habían estado presentes la noche del circo; habían afirmado también experimentar.

    La puerta de su oficina se abrió lentamente; revelando así, a la cuestión en persona, que lo había mantenido en este estado de incertidumbre física y mental… la acróbata de circo.

    …Ella era pequeña; casi minúscula… probablemente le llegaba a la parte media del omóplato…

    No tenía presencia alguna; podría pasar fácilmente desapercibida.

    No tenía algún rasgo especial: sus facciones, al igual que ella, eran simples; líneas que se neutralizaban entre sí para que nada destacara en forma especial; salvo sus ojos. Esos ojos…

    Ojos que destacaban aún más por el tono de su cabello. Su cabello era demasiado negro… y a la vez; parecía estar siempre en movimiento… tal vez porque era ondulado… o muy subversivo; al igual que su aura. Un aura bastante fuerte; como para estar encerrada en un cuerpo tan pequeño.

    Probablemente lo que más destacaba en ella era su aroma… olía como a lino y a humanidad. Pero en su caso, sobresalía el lino.

    Serguel por fin despego su mirada de Esfena. No tenía caso intentar descifrar a esta extraña humana justo ahora… ya habría tiempo para tales nimiedades.
    Percibió confusión emanando de ella.

    “Si tienes algo que decir… dilo” ordeno Serguel

    “-…” Y ella lo intentó… casi balbuceo… pero eran demasiadas cosas; las que se ahogaron en su garganta intentando salir; al luchar entre sí… que al final ningún pensamiento se convirtió precisamente en una palabra coherente.

    “Ta agradecería; dejaras de hacerme perder el tiempo. Te estoy dando la palabra; y sin embargo, no eres capaz de pensar en nada… es por eso que los humanos son tan deprimentes.”

    “… Eres tú… la voz que se mofó de mí en la celda” Consiguió decir por fin.

    “Te dirigirás únicamente ante nuestro señor como-“intento decir al hada efusivamente, quien fue silenciada por Serguel; con un simple ademán de mano.

    “Oh… así que tienen la capacidad de recordar voces; sin que las condiciones en las que se encuentren, representen un obstáculo en sí… estoy impresionado.” Dijo Serguel en el mismo tono de burla, con el que le había hablado con anterioridad.

    “¡No nos trates como si todos fuéramos iguales!” grito Esfena; arrepintiéndose en el acto. “Todos… tenemos nuestras cualidades únicas… Lord Serguel del Lirio Dorado” intentó corregir su tono con todo el esfuerzo del mundo.

    “Por tu bien, no solo deberás recordar las reglas que se te han comunicado… también deberás aplicaras… humana.” Contesto Serguel, dándole le espalda; para continuar con el papeleo y trabajo diario de oficina.

    “Aún tengo algo que decir… Lord Serguel del Lirio Dorado” dijo Esfena, reuniendo todo el valor del mundo… apretando sus puños a los costados; casi temblando.
    Serguel no se molesto en contestar esta vez… hizo un sutil movimiento con una ceja; como indicándole que continuara con lo que quería decir, y al mismo tiempo su lenguaje corporal indicaba que no se demorara más de lo necesario; porque era un individuo ocupado… y por tanto; su tiempo era invaluable.

    Esfena continuó… “Es bien sabido… por todos lados, que los miembros de la familia del Lirio Dorado… pueden cambiar de forma… pero me extraña, que usted… que es tan conocido por su desprecio hacia toda la raza humana… decida utilizar… una apariencia humana.”

    Serguel arqueo una elegante ceja, extrañado “Lo peor de toda la humanidad…. No reside en su apariencia” dijo utilizando un tono; un poco mas déspota de lo habitual, mientras desviaba su mirada a la nada. Casi con rencor.

    ¿Y ya? ¿Esa era la respuesta que le iba a dar? Esfena desvió su mirada también, para posarla en el montón de documentos que tenía Serguel sobre su escritorio impecablemente pulcro. Después de todo… esta era el nuevo ser que regiría el mundo en algunos años… y ella… solo era el nuevo miembro de una imperiosa colección.

    No eran iguales… y ella no podría exigirle jamás una respuesta que la llenara. Así eran las cosas… y siempre habían sido así…. Jamás podría exigir nada más que lo que le daban; y aunque no fuera suficiente… tendría que conformarse…

    “Es por tradición.” Dijo Serguel “Nunca lo he entendido por completo… pero aún antes de que se llevara a cabo la gran fusión… aquellos que podíamos usar esta apariencia siempre fuimos los más prestigiosos… y también los de apariencia más escandalosa… resultaba más cómodo interactuar de esta forma.”

    Esfena lo miro perpleja… a pesar de ser un individuo bastante arrogante… le había contestado.

    “Algo así… como una costumbre sin sentido.” Finalizo Serguel dirigiéndole de nuevo… aquella mirada llena de misticismo; que solo poseía él.

    “Mi señor… usted no tenía porque tomarse la molestia de contestarle a esta-“el hada intento alzar su voz de nuevo… y nuevamente fue silenciada.

    “Retírate Ágora…” Ordeno Serguel… “Que tengo cosas que discutir con esta humana, no soy de los que llaman a sus subordinados a la oficina simplemente a charlar ¿O sí?”

    “Con-Con su permiso!!” Dijo el hada Ágora… mientras cerraba rápida y cuidadosamente la puerta y se alejaba, con pasos pequeños pero apresurados, de la oficina de Serguel.

    Esfena se lo había esperado todo este tiempo… El sádico heredero del Lirio Dorado… siempre tenía motivos que respaldaban sus acciones… y por supuesto… que ella no era su elección favorita ni mucho menos su única opción; para una charla en la oficina.

    “Me sorprende” dijo Serguel captando toda su atención “Que no estés nerviosa… y al mismo tiempo; casi me divierte informarte, que el 90% de la sociedad de monstruos… te quiere muerta.”

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    Nota: Me tarde un poco…. Pero espero les éste gustando. Cualquier sugerencia. Critica u observación… serán recibidos, leídos y tomados en cuenta :)
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    Bonito Fin :D!
    Hacia el comienzo de página
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    Gracias TuSombra
    En la lucha entre el arroyo y la roca, siempre triunfa el arroyo...
    no porque sea mas fuerte, si no porque persevera.
  • Capitulo 7:


    “Me sorprende” dijo Serguel captando toda su atención “Que no estés nerviosa… y al mismo tiempo; casi me divierte informarte, que el 90% de la sociedad de monstruos… te quiere muerta.”

    Esfena se sobresaltó; casi saltando sobre su propio eje al recibir tan inquietante noticia… Y no era que no se lo hubiera imaginado con anterioridad… después de todo… los últimos comentarios que había recibido en el incidente del circo, no habían sido más que destructivos… y bastante crueles; hasta espeluznantes…

    Sin embargo, el que ya se lo hubiese imaginado no se compraba con el golpe de realidad que estaba recibiendo. Ahora estaba segura… había ofendido a alguien.

    “¿Por qué Lord Serguel del Lirio Dorado no ha complacido, la sed de sangre de la sociedad de monstruos?” Preguntó Esfena, casi con dificultad; como si cada palabra se arrastrara en su garganta antes de ser articulada. El miedo a escuchar la respuesta era inmenso.

    “Yo también estoy sorprendido ¿Por qué no lo he hecho?” Preguntó Serguel jugando un poco con la mente de la chica; mientras una pequeña sonrisita de disfrute se dibujaba sobre sus exquisitos labios. Decidió Continuar “Probablemente si pudiera, te habría aniquilado aquella vez en el circo… pero no puedo; y es por eso que estas aquí”

    Esfena lo miro confundida… ¿Cómo era posible que el gran señor de la muerte no pudiera acabar con SU vida? ¡Tan solo era una humana por Dios! Era claro que no representaba dificultad alguna para él cometer tal acto… y hasta lo disfrutaría… Entonces, ¿Por qué? ¿POR QUÉ?

    Por la forma en que la había observado desde que ella entro a su oficina… y probablemente desde antes… en sus enormes gemas color zafiro; podía perfectamente observase, su deseo de acabar con su vida. Por la forma en que le hablaba y se burlaba… sus ganas de hacer que desapareciera de una vez…

    “Tal vez si hubieras acatado las ordenes hasta el fondo… entonces habrías podido llevar una vida normal.” Dijo Serguel mientras caminaba al otro extremo de su lujosa oficina.

    “¿Qué ordenes? Siempre supe cual era mi lugar en el mundo… siempre he sabido desempeñar mi papel… jamás fui tan ilusa como para intentar ir contra el sistema…” Contesto Esfena: como si se hablase más a si misma que a él.

    “Sabia elección… el simple hecho de haber elegido ir en contra del sistema; habría determinado tu fin.” Presiono Serguel; quien estaba perfectamente entrenado para usar tanto sus actos: como sus palabras, cual fueran un cuchillo afilado.

    “¡No lo comprendo!” Gritó Esfena por fin; cayendo de rodillas ante el cruel miembro del Lirio Dorado… ¿En que había fallado?

    “Basta de dramatizaciones… No se trata de algo que hayas hecho en forma reciente humana” Dijo Serguel, mientras observaba la majestuosidad de la noche, a través del formidable ventanal que daba vida a su oficina. “Se trata de algo mucho más grande que tú… algo que ha decido jugar con tu destino desde antes de que existieras; y aún antes de que sucediera la gran fusión.”

    “No… no… lo… co-comprendo…” Dijo Esfena completamente desplomaba; mientras sus pupilas se iban humedeciendo cada vez con más fuerza… hacia tanto que no lloraba… ¿Por qué había decidido su caparazón romperse en el momento menos apropiado, y frente al ser más inoportuno?

    “Son tus ojos” continuo Serguel “Los mismos ojos, de quienes llevaban el equilibrio de tu mundo, antes de la gran fusión, los mismos ojos que derramaron lagrimas de sangre para evitar la gran fusión… portadores de los mismos, que fueron sacrificados, en contra de su voluntad: para que la fusión dimensional se mantuviera de ese y no de otro modo.” Finalizo.

    Esfena se quedo inmóvil. El tiempo pareció frenar en ese momento… y si no lo había hecho; para ella el mundo pareció estático. Como si una pequeña manta de silencio hubiera sido puesta sobre sus hombros.

    Alguna vez había escuchado… entre historias de niños… que el mundo de los seres humanos; también había tenido a una familia importante; que mantenía el equilibrio desde las sombras. Pero siempre le había parecido un simple cuento de hadas.

    Rumores se habían esparcido; de que este mundo se había formado… cuando aquellas personas habían sido brutalmente aniquiladas por el clan del Lirio Dorado… y que su sangre… había servido para fines siniestros.

    ¿Acaso faltaba ella? ¿Su vida entera giraba en torno a ser el sacrificio final?

    “No te sientas tan importante humana… los sacrificios necesarios se han hecho… y ahora tan solo eres una reliquia invaluable digna de colección, sin embargo, tu existencia en este mundo… puede representar problemas políticos, que preferimos ahorrarnos y por eso y solo eso, fue que se tomo la decisión de adquirirte.” Finalizo Serguel.

    Esfena levanto su rostro un poco, para observarlo…

    Para el tan solo era un relato, probablemente un momento de recreación. Contar su vida como si se tratara del clima. Jugar con su origen… manipular su destino… y su mundo.

    ¿Cómo era posible que este hermoso ser, tuviera el alma tan putrefacta? Si es que dentro de los monstruos… había algo parecido al alma. Y ahora lo dudaba.

    De no haber sabido quien era el… así habría sido justo como se habría imaginado a los ángeles que se mencionaban en el obsoleto libro sagrado se los humanos.

    Sus facciones eran muy finas; casi andróginas… pero con una presencia tan intimidante y propia, que no hacían más que reafirmar su masculinidad. Su cabello era plateado… casi grisáceo; pero con el brillo sin igual de cualquier metal; magnificado.

    Su piel perfectamente lisa e inmaculada… bien podría haber sido una escultura cuidadosamente tallada… y sus ojos… de un azul… que podían llevarte de viaje al infierno; con tan solo una mirada.

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    Nota: Todos los derechos reservados. Cualquier opinión o sugerencia son bien recibidos y serán tomados en cuenta. Es una historia improvisada así que ténganme paciencia… Y que todos tengan un lindo inicio de semana :)

    Gracias TuSombra
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  • Capitulo 8:


    “¡No puede tratarlo así!” Gritó Esfena mientras aventaba, con todas sus fuerzas, un vaso de agua, directo al rostro de una de las figuras femeninas más distinguidas dentro de la sociedad de monstruos.

    Su nombre era Amelia, una existencia perteneciente a otro de los clanes acaudalados. De influencias recias por aquí y por allá. Y como muchas otras… eterna cazadora de un puesto dentro del Clan del Lirio Dorado. Su objetivo, ya hacía bastante, no había cambiado; fusionar a su familia de una vez por todas; con el clan del Lirio Dorado.

    Mejor conocida por su picardía y su desbordante belleza. Era de raza élfica. Sus ojos eran color gris; cual tormenta inquieta y salvaje; dispuesta a arrasar con lo que fuera, para lograr su cometido. Su cuerpo se desplazaba con soberbia… y muchos, incluyéndola, concordaban con que sería la pareja perfecta para Lord Serguel.

    “¿Qué nadie te ha enseñado tu lugar?” Preguntó, completamente sacada de quicio Amelia, mientras acomodaba con sus finas y estilizadas manos; su cabello castaño: ahora completamente empapado al igual que la parte superior de sus ropajes.

    “Me lo recuerdan todos los días señora… Y aunque no me lo digan; la forma en que me tratan, hace que no se me olvide. Pero de todas formas, lo que está haciendo está mal.” Contesto Esfena, mientras se colocaba de rodillas al lado de un niño, de no más de 7 años de edad, y le limpiaba de suciedad, su pequeña carita. “Hasta yo entiendo… que hay cosas… que no se nos pueden exigir a los seres humanos; simplemente porque no somos capaces de hacerlas.”

    “¡Nadie te ha pedido tu opinión! ¡Y en verdad espero que tengas conciencia de que tus acciones tendrán consecuencias severas; humana inepta!” Grito Amelia mientras se apresuraba por un vasto pasillo hasta la oficina de Lord Serguel.

    El niño, aún en shock, miro a Esfena lleno de confusión.

    Esfena le sonrió de forma confiada; aunque por dentro estaba hecha añicos. Sabía que había hecho algo grande… y esperaba, ser capaz de asumir las consecuencias de lo que había hecho…

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    “No llevas más de tres días aquí… y ya comenzaste a causar problemas. Me parece, que tendremos que preparar una desagradable sorpresa para el duende incompetente que se jactaba de la educación que te había dado a ti y a los demás humanos de su sucio circo” dijo Serguel, desde su escritorio; mientras le servía una copa de vino rosado a Amelia.

    “Vincent…” dijo Esfena.

    “¿Disculpa?” arqueo una de sus finas cejas la princesa arrogante, quien de forma altanera tomo la copa en la que se le había servido el vino.

    “Se llama Vincent… el duende.” Contesto Esfena. No entendía porque le enojaba que simplemente se refirieran a él, como ‘el duende’, nunca la había tratado especialmente bien… y sin embargo… aun el siendo un duende; estaba muy por encima de los humanos… y si a él lo privaban de su identidad con tanta facilidad… no quería ni imaginar de que más serían capaces de privarla a ella también.

    “¡Pero qué atrevida! ¡De haber sido yo quien te hubiera comprado, ya te habría aniquilado!” Exclamo Amelia, mientras le arrojaba la copa a Esfena.

    Esfena la esquivo con facilidad… si había algo de lo que estuviera orgullosa era de sus reflejos bien entrenados. Aunque probablemente habría sido mejor no esquivarla…. El rostro de Amelia había pasado de un exorbitante disgusto… a furia pura. Pero por alguna razón le divertía… claro que… no era como si pudiera mostrarlo; aunque no importaba mucho. Lord Serguel… podía de alguna forma… percibir sus emociones… así que de la única que las estaba escondiendo era de Amelia.

    La princesa de raza élfica se levanto de golpe, de la silla. Y tomo la botella de vino por el cuello de la misma. “Su imagen” había dejado de importarle; necesitaba descargar su ira con esta insolente humana.

    La botella voló por los aires… y justo antes de que cualquier cosa pasara… Serguel movió uno de sus alargados dedos… y congelo la botella… en el aire. Como si hubiera congelado el tiempo y espacio que la envolvían.

    “Estoy seguro… que la escena a continuación, me habría divertido sobre manera Amelia, sin embargo, la vida de la humana es mi responsabilidad. Y hasta que se indique lo contrario… permanecerá intacta.” Dijo Serguel calmadamente, mientras con el mismo dedo, desplazaba la botella por el espacio, para terminar estrellándola fuertemente contra una de las paredes “¿He sido claro?”

    “¡Esto es inaudito! ¡Me ha ofendido! Y al ofenderme… también ha ofendido a todo mi clan.” Se defendió Amelia gritando de forma histérica. Bien dicen que hasta un ángel es capaz de convertirse en un demonio.

    “Que no puedas hacer uso de tu fuerza, para desquitarte Amelia, no quiere decir que no he pensado en las represalias adecuadas” Contesto Serguel dirigiendo su mirada azul punzante, hacia Esfena “En la cena de hoy… tendrás que ganarte una disculpa.”

    “¿Ganarme?” Pregunto Esfena con un tono lleno de extrañeza.

    “Con un acto… lo suficientemente entretenido, arriesgado y largo… si no logras cumplir las expectativas de los miembros del clan de Amelia… el niño muere.” Concluyo Serguel con un tono completamente indiferente. Como si la posibilidad de que alguien perdiera su vida, fuera tan normal para él, como respirar.

    Esfena se quedo petrificada. De haber sabido, que sería ella y solo ella quien pondría en peligro la vida del pequeño… jamás habría metido sus narices en lo que no le importaba…

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    Nota: Todos los derechos reservados. Me da gusto que les este gustando :)

    Gracias TuSombra
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  • Capitulo 9
    Nota: Hoy la nota va arriba :D! Amn… antes que nada… gracias por la observación, no me había dado cuenta de que había sido un cambio tan repentino… y si no me lo hubieran dicho… seguramente no me habría dado cuenta… je $: …Así que muchas gracias Reimuz y RicH :)

    Y pues… ¿Cómo lo justifico? Es que esta historia me la imagino como un manga o un cómic u.u …Y pues, voy escribiendo únicamente los giros que van dando forma a la historia…

    Imaginemos lo que sucedió después de que Serguel y Esfena estuvieran en la oficina… se dirigiría a su cuarto… y comenzaría tres días de rutina…
    Ese tipo de tiempo relativo… es lo que se me hizo fácil dejar a su imaginación X( …Pero si me pasé… una disculpa, procurare no hacer tantos saltos (o que no resulten tan drásticos), y que todo sea poco mas lineal pero igualmente interesante para que lo disfruten n.n*

    Muchísimas gracias a Elfen y Gise*Jess también, por seguirme leyendo y tomarse el tiempo de comentar y alentarme a continuar :)

    Y Luke.. que sorpresa encontrarte por aquí :) ...espero continues leyendo para retroalimentarme de tus criticas y comentarios ñ.ñ*

    PD: O: Ya es Viernes..!

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    Capitulo 9:

    Jamás había usado un traje de un material tan fino; probablemente era seda. Pero en diversos tonos metálicos y opacos, les daba forma a rombos consecutivos y perfectamente proyectados, que envolvían su forma; ajustándose a ella armoniosamente (cual segunda piel), en algunas partes, mientras que en otras, la forma del traje se daba forma a sí misma.

    Las tonalidades metálicas se inclinaban a; lilas, azules, y grises, que palidecían con la luz para diferenciarse entre sí, mientras que en las sombras, adquirían el mismo tono. Y los rombos, estaban finamente delineados con lo que parecía ser otra textura… probablemente algodón teñido de color negro.

    El traje, indudablemente, le daba a su cuerpo, una libertad de movimiento extraordinaria. Y su diseño, era exquisito… inclinándose un poco a los excéntricos payasos que entretenían a las cortes de antaño, pero con un toque contemporáneo único.

    Esfena estaba temblando… Quien sabe cuántos monstruos aristócratas estarían ahí para evaluarla con el único fin de divertirse. Y ella tendría que lograr que su acto fuera todavía más entretenido que el hecho de asesinar a un pequeño.

    Lo peor de todo, era que tendría que improvisar; condición que se le había ocurrido a la queridísima Amelia desde el principio.

    “¡Pero si ella es excelente improvisando! Mira que para todo lo que me dijo, no tuvo que ensayar un discurso de antemano ¿O sí?”

    Aquellas habían sido sus palabras. Que por supuesto habían un recibido un “Es una propuesta interesante” por parte de Serguel, a quien por supuesto… no le importaba en lo mas minino la vida de nadie, salvo la suya.

    Si tan solo pudiera retroceder el tiempo…

    Se miró al espejo. Tenía que dejar de pensar en todo lo que pudo haber hecho (por mas tentador que fuera), y comenzar a lidiar con el aquí y el ahora.

    No habría rutina… porque no conocía el escenario.

    Tampoco habría música… y si se implementaba, sería simple música ambiental, que de vez en vez se perdería entre los sonidos de los invitados.

    Pero en esta ocasión… podría hacer uso de sus ojos. Y con ellos… probablemente las acrobacias más arriesgadas e impresionantes que hubiese hecho en toda su vida.

    “Pues vamos a ello…” murmuro, mientras se sostenía el cabello con una peineta envuelta en terciopelo negro, decorada en forma simple con algunos brillantes… que a juzgar por quien escogía el vestuario, de cada miembro de la residencia… tal vez eran reales.

    Gracias al espejo que tenía frente a ella, pudo observar al hada amargada llegar y la llegada de Ágora únicamente podía significar una cosa; era hora.

    Esfena se volteo y le respondió con una sonrisita nerviosa. Ágora capto de inmediato el mensaje y comenzó a desplazarse sin emitir sonido alguno.

    Era impresionante como la majestuosa residencia parecía a veces una monstruosidad, mientras que justo ahora… a Esfena le hubiera gustado que fuera muchísimo más grande. Tanto, que el hada se confundiera, ambas se perdieran… y jamás llegasen al comedor.

    Ágora se detuvo provocando que Esfena chocara con ella, sin alcanzar a frenar el paso. No obstante, el hada parecía estar hecha de piedra, porque no hizo más que provocar que Esfena rebotara contra el suelo, mientras aquello no había causado que se moviera un centímetro siquiera.

    Esfena miro a su alrededor desorbitada. Menos mal que aquello había sucedido justo antes de entrar al salón… no quería ni imaginarse las burlas, si aquella hubiera resultado ser su gloriosa entrada.

    “Tu permaneces aquí” Hablo por primera vez Ágora, mientras la observaba por encima de su hombro.

    Esfena asintió.

    “Tal vez esto te enseñe a dejar de meterte en lo que no te importa… Entretener al clan de los Bosques del Éste… ni Lord Serguel, lo ha conseguido, aún pagando millones a los mejores anfitriones y también a los más caros.” Añadió el hada mientras se desplazaba hacia la entrada.

    Esfena permaneció en el suelo… no quería aceptarlo. Era como si la minúscula esperanza de poder salvarle la vida al pequeño, hubiera desaparecido de golpe. Como si la única razón que tenía para seguir adelante con su acto… se hubiese borrado.

    ¿A eso era a lo que le llamaban desesperanza? ¿O la tan mencionada impotencia que te traga lentamente y sin piedad? De pronto en ambiente se torno más frío, y el traje que traía puesto le parecía como un bloque de hielo solido y pesado.

    No podía dejar que aquello continuara… si dejaba que sus sentimientos se la comieran, no sería capaz ni de intentarlo siquiera.

    Se incorporo lentamente…

    Era casi seguro que no lo lograría… pero de todas formas…

    “Y a continuación… nuestra adquisición más reciente, se ha voluntariado para hacer de su cena, algo mucho más ameno; se trata nada más y nada menos… de nuestro ejemplar de raza humana” Se escucho una voz grave, hacer eco a lo largo del lugar.

    Y no pasaron más de dos segundos para que potentes luces, se dirigieran hacía la solemne puerta arqueada en la que se encontraba. La obviedad del asunto no podía ser mayor… el acto había comenzado.

    Levanto el rostro, y coloco su cuerpo en un agraciado equilibrio, mientras caminaba hacia donde se asomaban las luces… provocando un efecto de ceguera parcial. Podía ver el escenario… pero no podía ver al público…

    Sin embargo aquella oposición no freno, todas las risas burlonas que se escucharon a continuación.

    No se trataba únicamente del clan de Amelia… esto estaba lleno de monstruos.

    Gracias TuSombra
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  • Capitulo 10:


    Como si se tratase de un simple acto en el circo del duende Vincent, y a pesar de todas las risas burlonas que intentaban intimidarla… Esfena lo inicio todo… con una gentil reverencia.

    No tenía idea si lograría entretener al clan de los Bosques del Este… después de todo… era una simple cirquera que hacía poco, había pasado a ser menos que eso. Pero igual tenía que intentarlo… y darlo todo.

    Probablemente los ojos que tendría que mantener atentos, ya habían observado grandes espectáculos, y a grandes artistas… y seguramente habían pagado por los mejores comediantes y actores… pero casi era seguro que jamás habían visto lo que ella les iba a presentar a continuación; una autentica reliquia humana del arte…. Ballet Vaganova.

    El famoso ballet ruso de antaño. Famoso por crear la ilusión de ser tan liviano, que el espectador casi está esperando que el bailarín despegue del suelo y comience a flotar. Rama del ballet que no se había practicado hace años, pero que el duende Vincent la había obligado a aprender desde niña, con el único fin de darle elasticidad a sus músculos y conocer para que servía cada uno de ellos.

    Era bien sabido que a los monstruos nada les entretenía más que la posibilidad de que alguien perdiera la vida. Y eso era justo lo que iba a darles. Crearía Obstáculos feroces en el espacio y los enfrentaría… bailando ballet.

    Le dirigió una mirada intensa y confiada a Serguel, lo que provocó, que el personaje en cuestión dibujara una sutil sonrisa en sus labios y le contestara la mirada, ordenando que se colocaran de inmediato todo tipo de muebles sobre el espacio vacío.

    Y aunque no lo fuese a reconocer jamás… el mismo Serguel era carcomido por la curiosidad de cómo resolvería esta pequeña humana, el hecho de que de ella dependiera una vida… claro que… no era como si le importara del todo… de cualquier forma si ella lograba entretenerlos o no… la noche resultaría ser todo un espectáculo para él y sus invitados.

    Esfena parecía minúscula rodeada de una ciudadela de muebles. Su pequeña y elegante postura de inmediato capto la atención de algunos, provocando que un poco del bullicio cesara.

    “Este es un anuncio... a todos los aquí presentes… me presento ante ustedes como Esfena, aunque no sea cual sea mi nombre realmente, pero el que tengo ahora le hace honor a mis ojos, y estos ojos son los mismos ojos que me han convertido en una valiosa adquisición” Dijo Esfena provocando que unos cuantos más de ellos guardaran silencio. “Por eso es que hoy no estoy ante ustedes como la humana Esfena…. ¡Estoy ante ustedes como la portadora de estos ojos que baila para ustedes!” Dijo firmemente mientras levantaba su rostro lo suficiente para que sus observadores pudieran observar con detalle el color de sus ojos… mismo que algunos de ellos aun pensaban que podía separar nuevamente las dimensiones y por tanto provocaba un escalofrío a lo largo de sus vertebras.

    Serguel no expreso emoción alguna, pero permaneció en silencio. No obstante, sus pensamientos estaban llenos de algo que había perdido hace bastante y de la nada, había decidido encenderse… emoción. Su sangre parecía vibrar intensamente al recorrer sus venas y eso lo emocionaba sobre manera. Por lo menos la humana… era buena usando palabras.

    Esfena por fin comenzó a bailar.

    Dio unos cuantos pasos… parecía flotar, a lo largo del espacio y con alas invisibles a cualquier ojo… con movimientos sutiles pero llenos de trabajo, comenzó a construir una enorme torre floja hacia las alturas del salón. Parecía como si en cualquier momento fuera a derrumbarse pero mágicamente no lo hacía.

    Al igual que ella misma… manteniendo su cuerpo siempre en un increíble equilibrio precario a pesar de sus atrevidas poses.

    Pidió una copa al público. Una enorme copa llena de vino, la cual, le fue entregada de inmediato, por una de las hadas que atendían a los invitados.

    “Voy a escalarla bailando… con la copa sobre mi cabeza… si derramo aunque sea un poco; yo pierdo… pero si lo logro… la vida de el pequeño se salva ¿De acuerdo?” Pregunto Esfena dirigiéndose a Amelia.

    “De acuerdo.” Contesto Amelia, quien estaba convencida de que no lo lograría… y ya podía saborear el momento en que el salón se llenara de sangre. Aunque debía admitir que la forma en que había construido la torre… era ingeniosa. Pero el ingenio no bastaba para sobrevivir en el mundo y ella más que nadie lo sabía.

    Esfena se guardo la sonrisa que sentía. Las ventajas de haber practicado a escondidas algunas cosas… comenzaban a reflejarse.


    Sus músculos parecían acomodarse solos… comenzó a escalar la torre; con movimientos complejos, que parecían simples… acomodando su peso justo en los lugares que parecía que estaban a punto de ceder… y que sin embargo resultaban ser los puntos más resistentes de la ingeniosa e improvisada construcción.

    En el circo… había aprendido a acomodar obstáculos de toda clase… y con todo tipo de materiales… y nadie mejor que el mismo arquitecto de sus obras, conoce la mejor forma de sacarles provecho.

    Solo un poco más… un poco más y habría llegado…

    El público permanecía atento… sintiendo una enorme ráfaga interna que emanaba calor, sensación que muy pocas veces habían sentido… probablemente una de las desventajas de tener una vida tan larga… llega un punto en que pocas cosas te sorprenden o te emocionan.

    Serguel no apartaba la vista de ella… cosa que cuando analizara más adelante seguramente lo conmocionaría un poco.

    Amelia se retorcía en furia… así no se suponía que debían ser las cosas…

    Y de pronto llegó… cumpliendo su cometido con la frente en alto, y su cuerpo empapado de aperlado sudor… sintiendo como una inmensa calma la envolvía.

    Que lastima que a pesar de todo, la calma no duro mucho… y déjenme decirle que hubo aplausos… el ambiente de lleno de ellos… pero no pudo evitar que el majestuoso salón se tiñera de rojo…sangre.

    Nota: Gracias a mis lectores por esperarme… (espero que si xD!), tuve una semana muy muy muuuuy pesada u,u …llena de exámenes y proyectos y esto se retrasó un poco :( …pero espero que les guste… prometo no atrasarme tanto tiempo otra vez… saludos a todos :) y… ya casi es semana santa! Qué bonito, no? ^^

    Gracias TuSombra
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  • Capitulo 11:


    El estruendo fue tan fuerte, tan inesperado… cual típico explosivo que se coloca maliciosamente en un lugar público y que de pronto… acaba con la vida de todos.

    La sangre del chico salpicó escandalosamente…. Manchando en el acto, a la mayoría…. Incluida Esfena. Quien permaneció en shock varios segundos… y fue sacada del mismo por la risa de Amelia…. Que retumbaba en el lugar divertidísima.

    ¿Y por qué no? Después de todo, no había sido nadie, sino ella, quien había aniquilado al chico, sin importarle en absoluto que Esfena hubiera cumplido con todas las condiciones del trato y como si nada… había hecho explotar al pequeño…. Arrancándole la vida, como si le perteneciera.

    Sin duda alguna, la heredera del clan de los Bosques del Éste parecía estar acostumbrada a empapar sus ropajes de sangre. La forma tan cómoda y cínica en que mantenía la cabeza en alto… la delataba por completo.

    “¡Bestia!” Gritó Esfena mientras, casi con una velocidad sobrenatural, se desplazaba por el espacio mientras le plantaba una impulsiva cachetada en el rostro a Amelia.

    Los ojos azul penetrante del futuro líder del clan del Lirio Dorado, permanecían fijos en la escena. Su cuerpo no le permitía mover un solo musculo. La sorpresa y curiosidad le consumían. Un cuerpo tan frágil, como era el de cualquier humano… desafiando a diestra y siniestra a un monstruo…. Y junto con éste… al mundo entero.

    Amelia se desplomó. Sus ojos color tormenta… parecían estar llenos de confusión y miedo.

    “No puedo… moverme…” dijo Amelia como si le costase trabajo el solo hecho de hablar.

    Esfena estaba como en un transe… era la primera vez que sentía aquello. Su cuerpo parecía estar adaptándose… evolucionando en algo nuevo… como si una caja que tenía muy dentro se hubiera abierto de repente… desencadenando algo.

    “¡No es posible!” exclamó, quien por la similitud en rasgos, debía ser el hermano de Amelia.

    “Ella acaba… acaba de…” susurro casi con miedo… otro monstruo.

    “Ella firmó un contrato” Dijo Serguel con toda seguridad, mientras se desplazaba por los aires para sujetar a Esfena “Llévense a Amelia de aquí, de inmediato… a la sala magna y esperen por mí… a ninguno de ustedes se le permitirá evacuar esta residencia. Es una orden”

    “¡Déjame!” Dijo Esfena mientras forcejeaba “¡Aún no he terminado!”

    Los pensamientos dentro de su mente… se mezclaban unos con otros… y se convertían en… nada.

    Los impulsos y la sed de venganza la envolvían. Su cuerpo necesitaba cobrarse una muerte inocente.

    “¡Tu contrato aún es demasiado joven e inexperto para mí!” Exclamo Serguel mientras colocaba los brazos de Esfena pegados a su espalda. Cual arresto.

    Comenzó a emanar una luz dorada de las manos de Serguel… luz que pronto se transformo en una simbología, que, como si estuviese pintando la piel de Esfena… comenzó a esparcirse por todo su cuerpo.

    “¿Quién eres?” preguntó Serguel, de forma demandante.

    Esfena se desplomó inconsciente.

    Un remolino de aire se formo de la nada… dándole forma a una translucida mujer, vestida con armaduras, y un número en la frente… el 3.

    “Haz de saber… que la tierra no se ha rendido. Este es un contrato fijo.” Dijo la mujer, mientras su cuerpo se transformaba de nuevo en un remolino… y se desvanecía.

    Serguel frunció el seño… un tanto para él… por sentir que había fracasado, en la tarea que se le había dejado de hacerse cargo de la humana… y un tanto para lo que estaba por venir.

    Un contrato… por supuesto que sabía lo que significaba eso. La forma vieja en que cualquier miembro de la familia de los ojos color esfena… podía tomar prestados los poderes de uno de los 7 espíritus, que funcionaban como caballeros que protegen a su mundo. Espíritus que habían nacido con el planeta… y pactado morir con el mundo.

    Sin embargo… aquello tenía un costo…

    El humano en cuestión que decidiera firmar un contrato… también había condenado su vida. Lo que implicaba que su familia tenía menos tiempo para lograr su objetivo final.

    Hasta el más pequeño de los seres… es capaz de afectar como un impacto de bala… la manera en que llevas tu vida a diario. Nadie puede cortar una flor sin afectar a una estrella.

    Y lo peor era… que todos sus planes se veían amenazados por un terrible secreto… Esfena… esa minúscula humana que desde que había llegado no había traído más que problemas… no era el único miembro restante de su familia. Y éste secreto… era uno que se llevaría el Clan del Lirio Dorado a la tumba… al igual que el hecho de que los contratos… seguían estando vigentes.

    “¡Turdouf!” llamo Serguel a uno de sus sirvientes de más confianza. Quien apareció de la nada… como si siempre hubiera estado ahí.

    “Lleva a esta humana a su habitación y encárgate de silenciar a todo sirviente que haya presenciado los acontecimientos de esta noche.” Ordenó Serguel, mientras depositaba a Esfena en un sillón que había sido parte de su acto.

    “No me diga que… es muy arriesgado… en mi opinión lo más adecuado sería llegar a un arreglo.” Sugirió Turdouf, como si se tratase de una plegaria.

    “No hay tiempo para arreglos.” Contesto Serguel mientras comenzaba a dirigirse hacia la sala magna. No había vuelta de hoja.

    Nota: Perdón por tardarme! Espero que les esté gustando :)

    Gracias TuSombra
    En la lucha entre el arroyo y la roca, siempre triunfa el arroyo...
    no porque sea mas fuerte, si no porque persevera.
  • Capitulo 12:

    Sentía como si su cuerpo hubiera sido golpeado repetidas veces… y gracias a ello, hubiera perdido el conocimiento por completo… La cabeza le daba vueltas; como si sus pensamientos se hubieran transformado en un inestable y constante oleaje, que arrastraban hacia el corazón del mar de sus pensamientos, cualquier idea lógica.

    Apenas tenía sensibilidad en la yema de los dedos… sentía mucho frío a pesar de saber que estaba envuelta en sabanas.

    Esfena levantó un poco su mano derecha para tocarse la mejilla… la sangre del chico que le había salpicado en la cara, ya estaba seca, y aquello era lo último que recordaba… la sangre… y sus inmensas ganas por tomar cartas en el asunto… eso era todo.

    Abrió lentamente los ojos, tardo un poco en enfocar la mirada. Estaba en la habitación que le habían otorgado, desde que el Clan del Lirio Dorado la había adquirido, como parte de su colección de seres.

    Intento incorporarse, pero su cuerpo parecía no responder. Lo intentó de nuevo… nada. Comenzó a asustarse.

    “De nada sirve que te ahogues en miedo, por mucho que lo intentes no podrás. Al menos, por un tiempo…” Murmuro una voz que ella conocía muy bien, a un costado de la habitación… la voz más profunda que había escuchado jamás, una voz que solo podía pertenecerla a un individuo… Serguel.

    Esfena giro cuidadosamente el rostro, para encontrarse con una escena que la paralizó.

    El hermoso monstruo con facciones angelicales y porte magnánimo, vistiendo sus ropajes de la cena; inmaculados, puros, con bordados exquisitos, probablemente hechos con hilo de plata… mismos que estaban empapados en sangre… no fue hasta que vio a Serguel agarrando de la cabellera, la cabeza inerte de Amelia, que fue que lo comprendió todo.

    “¿Por qué?” Pregunto Esfena como intentando gritar… sin embargo de su garganta apenas salió algo parecido a un ronquido, a un soplo de voz.

    Serguel desvió la mirada… de repente era incomodo, que le vieran como una bestia feroz y sin raciocinio, nunca antes le había importado realmente… pero esta vez, inexplicablemente, era incomodo. Por supuesto no era algo que el heredero del Clan más poderoso del mundo… dejaría que se reflejara en su rostro, él más que cualquier otro, era el maestro de los disfraces y las mascaras, aptitud que le habían inculcado desde los inicios de su vida.

    “Firmaste un contrato…” Contesto, aún sin dirigirle la mirada a la humana….

    Esfena le miro con ojos llenos de shock y dejes de extrañeza… no comprendía nada de lo decía o hacía aquel despiadado ser…

    “Es una forma vieja en que los miembros de tu familia, solían proteger a su antiguo mundo… tomando prestadas las fuerzas de los espíritus del mismo, a cambio de vida” Contesto Serguel pareciendo indiferente.

    Esfena aún no comprendía nada.

    “Y por eso… el heredero del lirio dorado… decidió convertir la fiesta en una masacre” Dijo Esfena con un tono que se debatía entre expresar sorpresa o rabia.

    “Jamás convertiría, por mero entretenimiento propio, una cena política de tal magnitud en semejante tontería… únicamente decidí cerrarla con broche de oro; fue la única manera de que no se esparciera la noticia de tus hazañas y le causara inconvenientes al Lirio” Explicó Serguel, arrepintiéndose en el acto de brindarle a una humana significante una explicación de sus actos. Y al mismo tiempo bastante molesto consigo mismo, de que ella se lo pidiera… ¡Como si tuviera el estatus y derecho de pedirle algo a él!, Decidió sin embargo, ignorarlo… por el momento, había asuntos más importantes que resolver.

    “¿Matar, es una manera de resolver las cosas?” Pregunto Esfena, mientras lo miraba, casi con desprecio.

    El desprecio era mutuo… si no fuera por órdenes directas de su padre… y tal vez un poco de curiosidad hacia aquella insignificante criatura… pero más que nada ordenes, Serguel ya la habría aniquilado.

    “Claro, es una manera de resolver las cosas y créeme… es la más fácil de todas.” Contestó Serguel mientras arrojaba la cabeza inerte de Amelia, por uno de los inmensos ventanales de la habitación, rompiéndolo en el acto. “Por cierto, te recomendaría ser más cuidadosa con tus palabras, humana, a menos que aspires a que tu suerte sea la misma”

    Esfena trago saliva con dificultad… sin darse cuenta… realmente se había pasado de impertinente. Ella era nadie frente a él y lo sabía.

    “Pero propongo, dejemos esta entretenida charla para otra ocasión” Dijo Serguel con sarcasmo “En verdad, me parece….fascinante, intercambiar ideas con una miserable humana; es una retroalimentación que recomendaría, nadie se perdiera… pero hay asuntos un poco más importantes que esto… ¿Estás de acuerdo conmigo, no es así?” Se dibujo una sonrisa ofensora, en sus labios perfectos.

    “¿Y cómo de que tendríamos que hablar nosotros?” Pregunto Esfena, con miedo… algo en su interior le decía que cualquiera que fuese la respuesta del heredero del Lirio Dorado… no le gustaría, ni un poco.

    “El contrato, humana… el contrato…” Contesto Serguel un poco desesperado; los humanos en realidad debían ser muy lentos de mente, o por lo menos, éste espécimen en particular. “No funciono antes, y no funcionara ahora, y si esto se sabe afuera, lo único que provocara será; esperanzas inútiles y falsas, más sangre derramada, innumerables guerras, y un trato un poco mas denigrante para tu inútil raza… y me atrevo a pensar… que no quieres que pase eso ¿O sí?”

    “No.”

    “Parece que por fin nos entendemos.” Dijo Serguel, mirándola directamente a los ojos.

    Esfena se sintió devorada, literalmente, por el azul más majestuoso, nunca antes visto. No podía hacer nada, no tenía caso luchar… era como ser atrapada por un inmenso remolino de agua, que parece, nunca tener fin…

    “¿Qué medidas se tomaran al respecto?” Pregunto Esfena por fin.

    “Las medidas que tengan que tomarse” Contesto Serguel con indiferencia… “A partir de mañana, comenzamos… quien sabe; tal vez con tu ejecución”


    Nota: En verdad perdón por dejarlos esperando u.u …la inspiración es bien rara DX! Y la verdad… como añadí muchas cosas en el capitulo anterior no encontraba como darle sentido a todo Q.Q …pero por fin me hallé!! Espero les esté gustando… como ya estoy de vacaciones, prometo que todo será más rápido C: (es que estaba en finales u.u …que por cierto… exenté casi todas mis materias *-*) ….Que bonito que es Domingo :D !! Y 1000 gracias por sus comentarios... son una motivación bien padre para seguir escribiendo n.n*

    Autoria: Faustine Metin2.mx
    13/05/2012

    Gracias TuSombra
    En la lucha entre el arroyo y la roca, siempre triunfa el arroyo...
    no porque sea mas fuerte, si no porque persevera.